lunes, 29 de abril de 2013

Santa Teresa de Jesús de Gregorio Fernández


El escultor barroco de origen gallego pero asentado en Valladolid, Gregorio Fernández, no es solo un gran artista, sino también uno de los creadores de modelos iconográficos que van a repetirse durante todo el siglo XVII y XVIII tanto en escultura como en pintura, perviviendo algunos de ellos en el tiempo, realizándose este tipo de modelos más adelante.
Con la contrarreforma en pleno apogeo en España y la vigencia de los santos y su modelo de vida para el resto de los cristianos, fueron numerosas las figuras de Santos que se encargan a los distintos escultores para los diferentes conventos que se fundan en España por las distintas órdenes religiosas que se reforman en esa época, como ocurre con los carmelitas, o las nuevas fundaciones, como los Jesuitas. Ningún país como en España para este tipo de representaciones y su importancia para inspirar la oración entre los fieles, donde hasta la más pequeña iglesia cuenta con imágenes de este tipo acompañadas de otro tipo de escenas del nuevo testamento.
Ya habíamos visto alguna escultura de Gregorio Fernández en este blog, con la creación del modelo de Inmaculada castellana que se repetirá en varias esculturas del momento.
Pero también tiene Gregorio Fernández realizadas esculturas de diferentes santos, como ocurre con la escultura que analizamos hoy y que crea modelo. Otros santos también fueron representados en esta época y repetidos hasta la saciedad como San Bruno, San Juan de la Cruz, San Francisco de Asís  San Pedro de Alcántara.
La manera que tiene de representar a Santa Teresa es como doctora mística, aparece en actitud de escribir inspirada por Dios. Adquirió Santa Teresa mucha popularidad en su época, fue beatificada en 1614 y canonizada en 1622 por el Papa Gregorio XV, además sus escritos que fueron publicados en imprenta por primera vez en 1588 alcanzaron tres ediciones en un solo año, mostrando así la cercanía de la Santa de Ávila con la sociedad. Fue el rey Felipe III quien la nombró copatrona de España junto al apóstol Santiago.
La representa el escultor con el libro abierto, donde pueden apreciarse textos escritos, la pluma en la mano derecha y la mirada perdida o en ocasiones mirando al cielo en espera de la inspiración divina para continuar con sus escritos. Tanto el rostro de Santa, como las manos con una posición muy elegante de cada uno de sus dedos, se muestran muy expresivos.


miércoles, 24 de abril de 2013

El retrato de Juan de Pareja de Diego Velázquez


Este cuadro fue pintado por Velázquez durante su segundo viaje a italia, aproximadamente en el año 1650, durante ese viaje el artista sevillano tendría el encargo de comprar cuadros y esculturas para la colección real, pero permaneció varios años, hay quien especula con la posibilidad de que también conociera a una hija concebida durante su primer viaje a italia realizado 20 años antes.
Juan de Pareja era un esclavo que tenía Velázquez de origen antequerano, le ayudaba en sus labores como pintor, preparando los lienzos o mezclando los colores antes de que pintara el maestro. Pero Juan de Pareja también era pintor y a ello se dedicó después de obtener la libertad, poco después de 1650. Se conservan cuadros suyos en el Museo del Prado, donde se muestra como un digno seguidor de su maestro, su obras más conocida se llama La Vocación de San Mateo.
El retrato puede ser pintado como ensayo antes de realizar un retrato del Papa Inocencio X, es posible que el Papa no se fiara de la pintura de Velázquez y le hiciera presentar otro retrato antes de pintar el suyo. Por eso Velázquez pinta esta obra, que fue del agrado del Papa y le permitiría pintar el suyo propio.
Lo bueno que tiene Velázquez tanto cuando pinta esta obra, como la del Papa Inocencio X, es que es capaz de penetrar en la personalidad del personaje y mostrarnos algunos aspectos de la personalidad que permanecen ocultos, así nos muestra al Papa Inocencio X como un personaje un tanto soberbio, mientras que a Juan de Pareja, que era un esclavo le dota de mucha dignidad, mirando de lado y por encima del hombro al espectador que lo está contemplando.
Al ser un reatrato no está interesado en la profundidad y ni siquiera la trabaja..
La obra se encuentra en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.

lunes, 22 de abril de 2013

La banalización de la palabra cultura

¿Cultura o espectáculo?
La cultura es una palabra que en los últimos años se ha puesto muy de moda y que pensamos actualmente se  encuentra al alcance de todo el mundo. Pero con los hábitos de consumo actuales, la cultura ha pasado a ser uno más de ellos, se consume y se programa cultura igual que se come un plato de espaguetis o se consume cultura al mismo tiempo que se degusta ese plato de espaguetis.
La democratización de la cultura ha provocado que esta pase a formar parte del espectáculo, ampliando los horizontes de lo que hasta ahora entendíamos por cultura. ¿Podemos calificar como cultura un concierto de los Rolling Stones? Tal vez si preguntamos a los asistentes al concierto un alto porcentaje nos diría que si, pero nosotros tenemos ciertas dudas al respecto. Estamos mas cerca del entretenimiento en el tiempo de ocio que de una actividad cultural.
¿Es posible visitar el Guernica de Picasso y calificarlo como una actividad cultural? Pues depende de la actitud del visitantes, muchos de los que contemplan el cuadro no disponen ni consultan la información necesaria para conocer porqué se pinta de esa manera y que es lo que trata de transmitir, se ha sustituido el porqué por el "yo estuve allí", de manera que el "estuve allí" forma parte de nuestra conversación diaria mas que la posible discusión por el tema que trata ese cuadro o el porqué de la estructura de construcción de las casas de Londres, por hablar de otro tema.
Vivimos en una sociedad donde lo único que importa es el espectáculo y el entretenimiento  las pantallas han provocado que hayamos convertido en hábito de consumo lo que debería perdurar, pero en cambio observamos que los productos que se nos ofrecen solo duran mientras son rentables, una vez que han sido consumidos pasan al olvido más absoluto y no sirven para generar debate, para el cuestionamiento o el avance de la sociedad. No tenemos más que pensar en algunas de las películas que nos ofrecen cada fin de semana, donde sentados en nuestra butacas podemos realizar abstracción de todo, ya que nuestra mente no necesita pensar absolutamente nada, nos dan todo hecho, solo tenemos que mirar las diferentes explosiones, matanzas, especulares planos o destrucciones masivas. Como decimos esto sirve para pasar el rato pero no para el avance cultural o reflexivo.
Algo similar tenemos al contemplar la televisión cada vez más llena de tertulianos que hablan de cualquier tema y que han sido capaces de desplazar a los intelectuales de las tertulias,  que lo mismo saben de política que de los últimos avances científicos y siempre tienen una opinión sea el tema que sea el que deben tratar. Las noticias están salpicadas de escándalos, normalmente abren con la destrucción de la última tormenta o bien con la nieve que hay en alta montaña, algo completamente obvio si pensamos que estamos en invierno y que a partir de cierta altura las precipitaciones son de nieve. No hablemos del tipo de noticias que nos venden cada día, acerca de los asesinatos, violencia, destrucción, guerra. Pero como decía Octavio Paz, somos perfectamente capaces de pasar de la Guerra en Siria y los últimos muertos provocados por un bombardeo al último concierto que Madonna ha ofrecido a sus fans. Oye como si no pasara nada, eso si que es sorprendente.
Pero todos se han apuntado al carro de la cultura, quizás porque queda bien y porque ser cultureta esta de moda. Así tenemos a políticos que hablan sobre el tema, actores de cine, artistas, periodistas rosas...Todo el mundo tiene una opinión y puede hablar sobre cultura, lo extraño es no encontrarse entre los que opinan a quien realmente debería hacerlo, a quien esta realmente preparado para ello, a aquel que puede proponer un cambio a este modelo de sociedad del espectáculo en el que vivimos actualmente  Los preparados no opinan o su opinión interesa tan poco que no aparece reflejada en unos medios de comunicación que viven del escándalo mas que de la reflexión.
La democratización de la cultura ha traido como consecuencia su banalización y la frontera entre lo que se califica como cultura y lo que es espectáculo ha quedado reducida al mínimo, siendo la verdadera cultura, la alta cultura patrimonio de unos pocos que escondidos o secretos plantean realmente avances para nuestra sociedad, pero que tristemente no llegan a un público ávido de consumo y de novedad, que devora una noticia tras otra sin prestar ninguna atención a lo que realmente se está diciendo.
Rafael López Borrego

miércoles, 17 de abril de 2013

La Iglesia de San Juan de los Reyes en Toledo


En el siglo XV numerosas órdenes mendicantes, sobre todo de Franciscanos y Dominicos, adquieren mucha importancia  de manera que se construyen numerosos conventos, muchos de ellos con el apoyo económico de los reyes.
La Iglesia de San Juan de los Reyes se construye para conmemorar la victoria en la Batalla de Toro, que sirvió para asegurar el trono a la Reina Isabel la Católica, frente a las huestes el rey Alfonso V de Portugal, en el año 1476.
El edificio está dedicado al evangelista San Juan, por el que la reina Isabel tenía especial devoción, llegando a elegir el águila del evangelista como símbolo del reino de Castilla.
Pensaron los reyes católicos enterrarse en esta iglesia, pero el Cabildo Toledano no lo permitió, siendo finalmente enterrados en Granada, con lo cual está iglesia pasó a convertirse en una Iglesia Franciscana.
El arquitecto que desarrolla el proyecto es Juan Guas, lo haría poco antes de 1477 si bien no se terminó hasta el año 1504 por otro arquitecto Enrique Egas. en 1486 debía estar concluido el crucero, ya que en ese año los cautivos cristianos liberados en Málaga dejaron sus cadenas colgadas en la Iglesia.
Tiene las iglesia la nave a doble altura y un cimborrio de forma octogonal que se relaciona con otras capillas funerarias. Tiene una sola nave con cuatro tramos y un mínimo crucero que no se acusa en planta, la cebecera es de forma poligonal con cinco lados.
Su decoración resulta exhuberante, contrastando el recargado interior con la austeridad que muestra en el exterior.
El claustro se terminó en el siglo XVI por Enrique Egas, tiene dos pisos, abajo con vanos ojivales con tracerías flamígeras y la parte alta con arcos mixtilineos, la decoración se adueña de todo el conjunto, destacando la vegetal y ornamental a base de escudos con el águila que se repiten por todo el edificio.
Puede visitarse entre abril y septiembre de 10.00 a 18.30 y entre octubre y marzo entre las 10.00 y las 17.30. El precio de la entrada a San Juan de los Reyes es de 2.50 euros, menores de 10 años gratis y grupos de más de 20 personas 2.20 euros cada uno


miércoles, 10 de abril de 2013

Pintura Románica. La basilica de San Isidoro de Leon (II)

Ya habiamos comentado algunas de las pinturas que decoraban los techos de la cripta de San Isidoro de León, uno de los más significativos ejemplos de pintura románica que tenemos en España, calificada por algunos como la Capilla Sixtina del románico hispano.
Y nos quedaban por comentar dos de las pinturas más curiosas que aparecen en esta cripta, se trata de dos escenas, la primera hace alusión a la matanza de los niños inocentes.


En ella el rey Herodes entado en el trono observa como los soldados que él ha enviado con diferentes espadas en la mano sujetan el cuerpo de niños desnuedos, justo antes de acabar con sus vidas.
Es una escena bastante simple, pero para el momento en que nos encontramos no exenta de cierto realismo.


La segunda escena no deja de ser curiosa ya que representa un calendario agrícola, un tema ajeno a lo religioso pero muy ligado a las actividades que se realizan en Castilla y León. En él podemos seguir los diferentes meses de año y darnos cuenta de las labores que se realizaban en el campo en cada uno de ellos.
Por ejemplo en marzo un personaje esta podando las vides, en abril aparece plantando dos árboles, en mayo monta a caballo para ir a la guerra, en junio un labrador esta segando la cebada mientras en julio siega el trigo, septiembre es la época de la vendimia, en octubre aparece dando bellotas a los cerdos, noviembre es la época de la matanza y diciembre hace tanto frío que lo mejor es refugiarse en casa al calor dela lumbre.
Resulta como digo muy curioso por lo ajeno a la temática religiosa que es la dominante en este momento.

miércoles, 3 de abril de 2013

La Perla o Sagrada Familia de Rafael Sanzio


Este curioso cuadro titulado la Sagrada Familia con San Juanito pero conocido como La Perla, fue pintado por el italiano Rafael Sanzio entre 1518 y 1520 y actualmente se encuentra en las salas del Museo del Prado donde puede visitarse habitualmente.
Nos llaman la atención una serie de cosas en el mismo que nos gustaría destacar, en primer lugar que cuando se representa una Sagrada Familia tradicional, solamente aparecen tres personajes la Virgen Maria, San José y el Niño Jesús, pero en este caso vemos que se suman dos más, Isabel la prima de María y su hijo, el futuro Juan Bautista, al cual podemos distinguir por una pequeña piel que le cubre el cuerpo, al igual que la que llevará años más tarde en el desierto mientras se dedica a bautizar a la gente.
Una segunda cosa curiosa es que esta escena nunca se dio sino que puede ser fruto de la imaginación del artista, para ello debemos acudir al evangelio. Ya habíamos visto en el blog como la Biblia nos habla de la escena de La Visitación, es decir el momento en que María, sabiendo que su prima muy mayor se encuentra embarazada, se acerca para verla y echarle una mano en lo que pueda. Ese es el único momento en el que se alude a la madre de Juan Bautista en el Evangelio, por lo que esta escena que podemos contemplar nunca se narró en él. Sin duda es posible que los niños se conocieran y jugaran juntos en algún momento, pero como sabemos las historias sobre la infancia de Cristo son más bien escasas en el evangelio.
En tercer lugar hay una absurda teoría que pudimos leer en el último libro de Javier Sierrra titulado El maestro del Prado, que cuenta como habría algunos seguidores de una incoherente creencia. La existencia de dos niños llamados Jesús que nacen al mismo tiempo, uno en Belen y otro en Nazaret, que tienen personalidades diferentes, pero que llegado un momento uno influye de tal manera al otro que sus personalidades se funden en una sola para concluir en el personaje que nosotros conocemos. Estos secretos que se transmitirían de la mano del artista deben ser tomados con mucha precaución, careciendo de cualquier base aquello que nos platean desde ese libro. Según el narrador esos dos niños son los que aparecen en el cuadro.
Por último si nos llama la atención la cara de Santa Isabel, según la tradición era muy mayor cuando se quedó embarazada y así lo contemplamos en el cuadro, frente a una Virgen María muy joven , casi una niña. Pero es curiosa esa sensación de cansancio y angustia que tiene, quizás agobiada por tener que a su edad cuidar de un niño que está todo el día jugando y le cansa demasiado, de hecho vemos como María le pone la mano encima de su hombro intentando animarla. Tal vez se encuentra pensativa o atormentada porque conoce el futuro de los dos niños, ahora felices, pero que como sabemos sufrirán mucho y les arrebatarán la vida por sus ideas.
Como observamos al fondo se encuentra a nuestra izquierda la imagen de San José, un tanto alejado, trabajando en la carpintería. A la derecha un bello paisaje con elementos arquitectónicos que nos muestran el dominio del maestro, tanto en los personajes que representa como en la profundidad de sus obras.

Aquí tenemos un vídeo con un completo análisis de la obra y muchas más fotografías para poder

comparar

lunes, 1 de abril de 2013

Los paisajes de José de Ribera


Siempre hemos pensado que José de Ribera, conocido como "El Spagnoletto", ya que vivió la mayoría de su vida en Italia, concretamente en Napoles, era uno de los pintores más crudos y crueles a la hora de representar diferentes temas.
Ya habíamos visto en este blog un par de ejemplos, por ejemplo a la hora de representar La Mujer Barbuda, donde en realidad representa un hombre para hacer el papel de una mujer, o bien El Olfato, un cuadro donde para representar este sentido, pero donde el artista en vez de utilizar perfumes o flores utilizaba a un mendigo que estaba oliendo una cebolla.
Pero ahora debemos analizar estos paisajes que fueron descubiertos y adscritos al pintor hace unos años y que cambian un poco esa perspectiva de artista duro a la hora de representar los martirios de santos o escenas crudas de la mitología, por los que se hizo famoso, o esas escenas crudas a la hora de representar enfermedades o sentidos, como acabamos de ver.
Los paisajes nos muestran el lado más bucólico del artista, alejándose de sus temas tradiciones. Es  muy posible que estas obras estén realizadas en un momento en que su taller en Nápoles está muy desarrollado, con varios ayudantes y copistas que se ocupan de sus encargos, lo cual permite al artista dedicarse a otro tipo de obras, menos demandadas y que dan rienda suelta a las posibilidades del pintor, ampliando el campo que ha desarrollado hasta ese momento. De hecho el paisaje no era algo que representara en sus obras regularmente, se puede apreciar en algunos cuadros, pero no era el tema principal que realmente le interesara.
Por otro lado es muy posible que otros artistas influyeran en Ribera en ese momento para realizar este tipo de obra, la presencia cercana de Domenichino o la influencia de Claudio de Lorena tenemos que encontrarla en estos paisajes.
Los cuadros representan con toda seguridad zonas cercanas a la bahía de Napoles, lugar de residencia del artista, en uno de ellos podemos encontrar a dos pastores con sus ovejas y en el otro a un grupo de pescadores que transportan elementos a la barca antes de salir a faenar. Una pequeña colina cierra el fondo de manera que el paisaje no se prolonga hasta el infinito bajo un cielo con unas nubes típicas del atardecer.
Los cuadros son actualmente propiedad de la Duquesa de Alba y se encuentran depositados en el Palacio de Monterrey de Salamanca. Recordemos que a mediados del siglo XVI el Conde de Monterrey también fue Virrey de Nápoles.